La yerba mate se cosecha en el noreste argentino desde antes de que existiera Argentina. Los guaraníes la llamaban "ka'a" — la hierba — y los jesuitas aprendieron de ellos a cultivarla bajo la sombra de árboles nativos, tal como la trabajamos nosotros hoy.
La Ronda nace de productores familiares de Misiones y Corrientes que todavía cosechan a mano y estacionan la yerba en barriles de madera, sin apuro. No vendemos un producto: vendemos el tiempo que le llevó llegar hasta tu mano.
"El mate amargo cura las penas; el dulce, las hace más livianas."
— dicho popular del litoral